¡Estamos en Béccar! Escribinos para venir a visitarnos.

Escribir –dijo una vez Mujica– es

“escuchar lo que la vida me cuenta de lo

que aprende de sí latiéndose en mí”. Y

eso, algo de ese misterio que es vivir, es

lo que esta antología poética nos ofrece,

nos da a escuchar. Hondamente, donde

ya no se trata de su vida sino de la única,

de la de cada uno y de la de todos.

Misterio de vivir hacia el que estos poemas hacen señas. Misterio de una

trascendencia, hasta de un misticismo, donde lo totalmente otro es la realidad

misma, liberada del utilitarismo al que la sometemos; de la vida cuando

recupera y ofrece su dimensión naciente, su brotar, su sacralidad. Por eso, nada

más real, nada más encarnado, que esta poesía que no intenta suplantar ni

explicar lo que nombra, sino mostrarlo, abrirlo, darlo a sentir. Ni más allá ni

más aquí: en lo que cada cosa tiene de irreductible, en lo único de sí, en su

libertad.

Mujica desnuda la existencia desnudando la poesía, despojándola de cualquier

ornamento, de cualquier concesión, de todo, salvo de la belleza de cada cosa en

su desnudez. Y lo hace, lo logra, dando un paso atrás, borrando su yo, su autoría

sobre las palabras; retrotrayéndose a sí mismo desde quien dice y afirma a quien

escucha y responde.

En esta antología, en la intimidad de este universo, la poesía bordea la filosofía

y la plegaria, sin ser ni la una ni la otra, ni tampoco dejar de serlo: retorna, se

reintegra, a su unidad inicial, devolviendo al poema su condición original:

cuando la poesía era la voz del asombro ante el milagro de sentirse vivo, cuando

vibraba entre el abismo de ser y el de no ser, el abismo –concluimos con nuestro

autor– de “la insobornable gratuidad de existir”.

Al alba de los pájaros - Hugo Mujica

$1.690

¡5% OFF comprando 3 o más!

Válido para este producto y todos los de la categoría: Libros.
Podés combinar esta promoción con otros productos de la misma categoría.

Al alba de los pájaros - Hugo Mujica $1.690

Escribir –dijo una vez Mujica– es

“escuchar lo que la vida me cuenta de lo

que aprende de sí latiéndose en mí”. Y

eso, algo de ese misterio que es vivir, es

lo que esta antología poética nos ofrece,

nos da a escuchar. Hondamente, donde

ya no se trata de su vida sino de la única,

de la de cada uno y de la de todos.

Misterio de vivir hacia el que estos poemas hacen señas. Misterio de una

trascendencia, hasta de un misticismo, donde lo totalmente otro es la realidad

misma, liberada del utilitarismo al que la sometemos; de la vida cuando

recupera y ofrece su dimensión naciente, su brotar, su sacralidad. Por eso, nada

más real, nada más encarnado, que esta poesía que no intenta suplantar ni

explicar lo que nombra, sino mostrarlo, abrirlo, darlo a sentir. Ni más allá ni

más aquí: en lo que cada cosa tiene de irreductible, en lo único de sí, en su

libertad.

Mujica desnuda la existencia desnudando la poesía, despojándola de cualquier

ornamento, de cualquier concesión, de todo, salvo de la belleza de cada cosa en

su desnudez. Y lo hace, lo logra, dando un paso atrás, borrando su yo, su autoría

sobre las palabras; retrotrayéndose a sí mismo desde quien dice y afirma a quien

escucha y responde.

En esta antología, en la intimidad de este universo, la poesía bordea la filosofía

y la plegaria, sin ser ni la una ni la otra, ni tampoco dejar de serlo: retorna, se

reintegra, a su unidad inicial, devolviendo al poema su condición original:

cuando la poesía era la voz del asombro ante el milagro de sentirse vivo, cuando

vibraba entre el abismo de ser y el de no ser, el abismo –concluimos con nuestro

autor– de “la insobornable gratuidad de existir”.