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“Siempre me ha gustado visitar nuevos escenarios y observar extraños caracteres y costumbres. Comencé mis viajes a edad temprana, descubriendo tanto lejanas comarcas como desconocidos rincones de mi ciudad natal [...]. Con el transcurso de los años, extendí el radio de mis incursiones. Pasaba los días festivos recorri endo los alrededores. Me familiaricé con todos los lugares famosos por sus historias y leyendas.” (Washington Irving) El planteamiento y confección del presente volumen de relatos (para evadir terciar de nuevo entre cuentos y leyendas) reside en la interesante conexión que en la vida de Washington Irving existió entre las que seguramente fueron sus dos más queridas ciudades: New York y Granada. En la primera es donde nace, vive hasta los veintiún años y a la que regresa desde el viejo continente en 1846 para retirarse a su casa de Tarrytown, en la que residirá definitivamente hasta su muerte trece años después. Granada fue la ciudad española que terminó por cautivar a Irving y que le retendría de 1826 a 1829.

De Nueva York A Granada. Cuentos Y Leyendas - Irving Washington

$4.200

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“Siempre me ha gustado visitar nuevos escenarios y observar extraños caracteres y costumbres. Comencé mis viajes a edad temprana, descubriendo tanto lejanas comarcas como desconocidos rincones de mi ciudad natal [...]. Con el transcurso de los años, extendí el radio de mis incursiones. Pasaba los días festivos recorri endo los alrededores. Me familiaricé con todos los lugares famosos por sus historias y leyendas.” (Washington Irving) El planteamiento y confección del presente volumen de relatos (para evadir terciar de nuevo entre cuentos y leyendas) reside en la interesante conexión que en la vida de Washington Irving existió entre las que seguramente fueron sus dos más queridas ciudades: New York y Granada. En la primera es donde nace, vive hasta los veintiún años y a la que regresa desde el viejo continente en 1846 para retirarse a su casa de Tarrytown, en la que residirá definitivamente hasta su muerte trece años después. Granada fue la ciudad española que terminó por cautivar a Irving y que le retendría de 1826 a 1829.